· Te he contratado para vender más, no para que me enseñes el último efecto que has aprendido a hacer. Cíñete a mis necesidades.
· Sí, quiero usar la tipografía corporativa de mi empresa. Si a ti no te gusta, habla con el diseñador que hizo la identidad y lo discutís.
· Me da igual que el logo de mi empresa “rompa la armonía del diseño”, quiero que en el folleto aparezca.
· Es verdad que ese formato es muy rompedor pero ¿harás tu el envío? Es que Correos dice que él no.
· Me importa un bledo que lo hayas hecho en P-137. Nosotros trabajamos con el Aranzadi, no con la pantonera. Basta con que me digas “naranja”, creo que seré capaz de entender a qué te refieres.
· Repite conmigo: “La pieza final es para darle caché al cliente, no a mi”. Piensa un rato en ello y luego dale otra vuelta al folleto.
· Por más que insistas yo sigo sin ver una “C” aquí. ¿No tenías tipografías suficientes? ¿Te paso alguna?
· ¿¿¿¡¡¡Cuanto dices que cuesta una página en blanco con mi logo abajo!!!??? Espera a necesitar un abogado, que te voy a aplicar yo también el “minimalismo” en lo jurídico.
Que os creíais ¿que los diseñatas eramos santos? Este a mi tampoco me hace gracia, pero había que ser justos ¿no? XD














