Los creadores de Skype y eBay se verán las caras en los juzgados porque ésta última sigue utilizando unas licencias que compró, en su tiempo, a Skype y que ya han caducado. A esta situación se ha llegado porque eBay no compró el “paquete completo” sino que sólo adquirió la gestión y la imagen del sistema, quedándose los fundadores con el cerebro de la aplicación.














