El modelo CMYK (acrónimo de Cyan, Magenta, Yellow y Key) es un modelo de colores sustractivo que se utiliza en la impresión a colores. CMYK= Abreviatura inglesa para referirse a la cuatricromía .
Este modelo de 32 bits se basa en la mezcla de pigmentos de los siguientes colores para crear otros más:
C = Cyan (Cian).
M = Magenta (Magenta).
Y = Yellow (Amarillo).
K = Black ó Key (Negro).
A diferencia del RGB , el cual es un modelo de color aditivo, el CMYK es un modelo de color sustractivo. Normalmente utilizado para la impresión, el CMYK asume que el color de fondo es blanco, y por eso resta el supuesto brillo del color de fondo blanco de los cuatro colores: cyan, magenta, amarillo y negro (llamados "clave"). El negro es utilizado porque la combinación de los tres colores primarios (CMY) no producen un negro completamente saturado.
El CMYK puede producir el espectro completo de colores visibles gracias al proceso de medios-tonos, en el que a cada color se le asigna un nivel de saturación y puntos minúsculos de cada uno de los tres colores que son impresos en pequeños patrones para que el ojo humano perciba un cierto color.
La mezcla sustractiva se lleva a cabo con la aplicación de tinta o de otros pigmentos. Cuando se ilumina el pigmento, se absorben determinadas longitudes de ondas, lo que hace que la luz reflejada aparezca de distintos colores. Los primarios sustractivos son el Cian, el Magenta y el Amarillo. Si se mezclan en idéntica medida se debería obtener el Negro, aunque en la práctica, debido a cierto grado de impureza en los pigmentos, hay que añadir algo de Negro (identificado con la letra K, de key plate o plancha maestra).
En rigor, la mezcla de 100% de Cian, Magenta y Amarillo debería dar Negro; sin embargo, debido a la impureza de la tinta y la blancura del papel, se logra solo un marrón sucio. Por eso, en el proceso conocido como “supresión del color subyacente”, las impresoras reducen la proporción de algunos de los otros colores y añaden Negro.
Desde luego, tiene más ventajas trabajar en pantalla con CMYK que con RGB. El canal Negro resulta útil cuando hay que definir una imagen: selecciónelo en la paleta de canales y aplíquele una máscara de desenfoque. De este modo logrará un grado más de claridad de imagen. La desventaja de trabajar en CMYK es que el espectro de color es más reducido que en RGB y no se pueden usar muchos de los efectos y filtros del PhotoShop.
En el modo CMYK de Photoshop, a cada píxel se le asigna un valor de porcentaje para las tintas de cuatricromía. Los colores más claros (iluminados) tienen un porcentaje pequeño de tinta, mientras que los más oscuros (sombras) tienen porcentajes mayores. Por ejemplo, un rojo brillante podría tener 2% de cyan, 93% de magenta, 90% de amarillo y 0% de negro.
Como el RGB, el CMYK depende del dispositivo. No hay una fórmula cierta para convertir colores CMYK en colores RGB o visceversa, por lo que la conversión normalmente depende del sistema gestor del color.
Antes de pasar al proceso de impresión de cualquier imagen en color, será necesario transformarla en cuatricomía. Así, al imprimir la imagen se realizará en cuantro planchas distintas (CMYK). Al convertir una imagen en Photoshop de RGB a CMYK se generará una separación de colores. Es más interesante trabajar en modo RGB y una vez finalizado el trabajo realizar la conversión a CMYK. En este modo los colores más oscuros tienen valores altos. El negro se genera cuando los colores CMYK tienen un valor del 100% y el color blanco se obtendrá cuando los valores sean del 0%.














